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Cuba Cubano Cañibano


Un corto documental acerca de un excelente fotógrafo cubano, Raúl Cañibano. Se detectan claras influencias de Kudelka, de Alex Webb, de Cristina García Rodero, Cartier-Bresson sin perder personalidad y una mirada propia. Fotografía analógica y revelado propio.
Me ha hecho añorar mis excursiones por La Habana con la cámara.

Anoto aquí los créditos del documental: Documentary about Cuban photographer Raul Cañibano. Production took place during his historic visit to Foothill College at the invitation of photography instructor Ron Herman. Producer Mary Skinner, Editor David Simon, Gaffer Bob Sitzwohl, Associate Producer Toni Gooch.

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Carlos Garaicoa, La Fotografía como intervención


Hotel New York – Carlos Garaicoa

Carlos Garaicoa, fotógrafo nacido en La Habana, en 1967, documenta la ruina arquitectónica de la capital cubana, pero no se limita a ella. Es la pérdida del patrimonio arquitectónico de la isla, algo que asombra y escandaliza a quien visite Habana Vieja o Centro Habana, y además una selección de grafitis y pintadas, gritos grabados en la pared que reproducen los tics de la Cuba castrista (Resistir. Resistir para vencer. Socialismo o socialismo. Solo Cristo salva. Dios es Amor. Etc.). Las imágenes de fincas derrumbadas, de los escombros y los grafitis encuentran un eco, o una simetría, en ciudades como Barcelona o Ciudad del Cabo (Ni Cristo, ni Marx, ni Bakunin). Garaicoa descubre una gramática, un idioma de la ruina arquitectónica, y con el tiempo reconoce en distintos puntos del mundo las variadas inflexiones de ese idioma.

Encierra un sentido especial el reportaje realizado en Cuba, no solo de las construcciones inacabadas –claramente por falta de presupuesto para comprar materiales o pagar a los obreros–, sino también de solares convertidos en depósitos de escombros, residuo de lo que fue y que ya solo resiste al vacío… o a la limpieza. Los habitantes pasan por delante indiferentes, acostumbrados al paisaje de la ruina, y sus figuras borrosas siempre de paso hacia algún lugar definen bien la vida cotidiana en La Habana.

Carlos Garaicoa, 1991

El libro, catálogo editado por La Fábrica en el marco del último festival PhotoEspaña, recoge la exposición, comisariada por Lillebit Fadraga, que puede verse aún hasta la próxima semana (Museo Ico de Madrid), incluye un magnífico y breve prólogo del escritor José Manuel Ponte, autor de La fiesta vigilada, donde incluye Un paréntesis de ruinas, verdadero ataque al castrismo. En el prólogo a Garaicoa habla de la memoria como arquitectura, como un paseo entre construcciones habitadas.

Aunque mis imágenes favoritas son las de los vestigios de los cines de los años 30 –el art déco es el estilo que prefiero, como la de las residencias años 50 estilo Miami Beach, que aún se conserva en barrios como Nuevo Vedado, remodelado gracias al dinero de las embajadas que ocupan esos preciosos edificios de dos plantas rodeados de jardines caribeños–, el trabajo de Garaicoa no se deja seducir por la ruina como fatalidad: sus intervenciones señalan lo que hubo y debería haberse conservado mejor o del todo.

Proyecto de hotel para la esquina de Prado y Malecón, estudio Choy-León. Fuente Cuba Material

Por más tentadora que sea la crítica al inmovilismo cubano, pasear por la red lleva a descubrir estimulantes proyectos de reconstrucción arquitectónica, como el que expone la página de Cuba Material: un proyecto de hotel para las esquinas de Prado y Malecón. Es verdad que no se sale de la adulación al turismo, y la reflexión melancólica que se desprende de un libro como el de Garaicoa es que solo parecen existir dos polos: el derrumbe o la especulación inmobiliaria, la ruina o el lucro. Suenan pueriles los extremos, pero no parece que la revolución haya sabido levantar y sostener su alternativa.

Copy foto de Carlos Garaicoa, Ricardo Cases/El País

María Zambrano en La Habana -(Viajeras a La Habana)


Foto: Pilar Aymerich
«La Habana vuelve a surgir en su itinerario emocional: “Como un secreto de un viejísimo, ancestral amor, me hirió Cuba con su presencia en fecha ya un poco alejada. Amor tan primitivo que aún más que amor convendría llamar “apego”. Carnal apego, temperatura, peso, correspondiente a la más íntima resistencia; respuesta física, y por tanto sagrada, a una sed largo tiempo contenida. No la imagine, no la viviente abstracción de la palma y su contorno, ni el modo de estar en el espacio de las personas y las cosas, sino su sombra, su peso secreto, su cifra de realidad, fue lo que me hizo creer recordar que la había ya vivido”.»
[…]
«El interés de María Zambrano por la historia de las mujeres tiene que ver con su particular punto de vista. La historia, las historias, sólo ponen de relieve lo considerado trascendente y dejan en la oscuridad la vida cotidiana, la que “transcurre sin estridencias”, donde se han movido más intensamente las mujeres a lo largo de la historia. María Zambrano ya lo había advertido “… iré [a La Habana] a hablar como a mí misma, como a lo mejor de mí misma”. No se puede escindir lo personal, la experiencia personal, de la experiencia histórica, no es elegible “la una o la otra, no se puede escindir ‘lo humano’ de la vida, en dos bloques de tiempo separado”. Frente a una historia que da relevancia a la heroicidad, a menudo sustentada en la guerra, la muerte y la “pérdida”, María Zambrano propone la “historia de la esperanza” como vía de análisis para la interpretación histórica.
»María Zambrano ha aprendido historia “viendo pasar las nubes. Pues el tiempo pasado por el cielo es la primera lección de historia y quien no haya visto… las nubes que marchan lentas hacia el horizonte, no podrá nunca tener conocimiento de lo histórico”.
Texto de Isabel Segura y fotografías de Pilar Aymerich Editorial Meteora – 2008 Barcelona 1ª ed.

Willy Toledo, nuestro Albert Camus de andar por casa


 

Me gusta creer que tengo derecho a esperar que alguien que toma la palabra para defender una causa ha de utilizar las palabras de modo que honren a la causa en cuestión. No es una idea que comparta conmigo Willy Toledo. El actor se erige en líder de la oposición al gobierno Zapatero y reclama  a éste “que deje de joder” al Sáhara. Camus no lo habría dicho mejor cuando los franceses se enfurruñaron porque los argelinos querían la independencia y les enviaron militares y balas. Me maravilla la expresión, “que deje de joder”… que no quiere decir ya nada, y la estupidez de alguien que cree que Zapatero toma solo las decisiones en política internacional.  Así que si el Sáhara y los saharauis están mal es porque Zapatero personalmente los tiene fastidiaditos, muertos de hambre, a trasmano de la civilización. El rey Hassan II no tiene nada que ver, se deduce.  Y no es todo, Toledo –actor de peliculitas en las que suele interpretar el papel de calentorro extraviado, por la que quizá un día, cuando no queden actores en ningún país, le concedan un oscar– estaba sumamente inspirado y ha calificado a Orlando Zapata, recién enterrado tras una huelga de hambre en Cuba, de “delincuente común”. Ergo, un delincuente común, que no es culpable de delitos de sangre, merece morir en las peores condiciones en una cárcel comunista. Apunten la idea, políticos del mundo mundial, y así ahorraremos mucho dinero, que buena falta nos hace.

Seguramente vendrán pronto las declaraciones desdiciéndose y donde dije digo digo diego. Bonita manera de desaprovechar la oportunidad de guardar silencio sobre un asunto en el que no eres competente, Toledo. Después de esto, mañana mismo hablo con Josep Guardiola y le dicto la alineación que quiero para el Barça.

http://www.elpais.com/articulo/cultura/actor/Willy/Toledo/afirma/Orlando/Zapata/era/delincuente/comun/elpepucul/20100301elpepucul_9/Tes

Carta de una cubana a Rafael Reig, tras su visita a Cuba


laMatanceraDiciembre 19th, 2008 at 21:16 crepuscular

Malecón de La Habana, 2004. Foto: M.J. Furió

http://mariajosefurio.com/fotografia/viajes/malecon.htm

Copio esta carta de los comentarios al blog del escritor Rafael Reig. No puedo asegurar, claro, que se trate de una cubana o un cubano, pero su contenido actualiza mis impresiones de viaje a Cuba. Me alojé en casa de un antiguo compañero de viaje de Fidel, en Nuevo Vedado, pero no pudieron convencerme de que lo suyo era “vida”. Sobre todo porque me hacían pagar por resolver situaciones que aquí resolvemos acudiendo a los buenos servicios públicos (transportes, para empezar) o a los amigos motorizados.

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Rafael Reig: Que tristeza para los que hemos nacido y crecido en Cuba leer este reportaje !!!. Lo asocio con aquellas imágenes de las década de los 50 que nos ponían de propaganda sobre los gringos turistas chuleando en La Habana. Para mí como cubana, realmente da igual, si es un gringo turista, un gallego turista, o cualquier otro. Lo cierto es que en Cuba, hoy por hoy, los cubanos somos personas de segunda (bueno, no todos los cubanos, porque hay unos más diferentes que otros). Sabe que siendo una buena profesional en Cuba y mi esposo doctor en ciencias nunca nos pudimos sentar como usted muestra en todas estas fotos a tomarnos un mojito en La Bodeguita del Medio después de salir del trabajo?….Y eso que los dos en la altura trabajábamos cerca de la calle Obispo !!! Sabe porque? porque lo que nos pagaban por nuestro trabajo profesional en la época de los 90, ni sumando todo el dinero que ganábamos por mes nos daba para comprar un mojito a 5 dolares. Usted cree que la situación es muy diferente ahora? Tengo en Cuba familia que desde aquí ayudo. Creen que ellos pueden darse el lujo de hacer algo tan habitual en España como es salir del trabajo y pasar a divertirse un poco en uno de esos barcitos como los que usted ha podido disfrutar en Cuba? Si a ellos no les alcanza el dinero ni para resolver sus problemas básicos (desayuno, almuerzo y comida)? Y le estoy hablando de gente profesional, con titulo y diplomas, pues eso sí todos a estudiar, y luego, para que????. Me imagino que por lo menos se haya interesado en conocer la verdadera vida del cubano de a pie, la cual no tiene nada que ver con esa realidad que usted ha vivido y disfrutado… Siempre me viene a la mente la famosa frase del libro de Orwell ” todos somos iguales mas unos son más iguales que otros..” Sabe que la sociedad cubana está dividida en tres clases: 1) los cubanos de la élite del Gobierno (mundo aparte, entre ellos está su amiguito ministro) 2) los cubanos que reciben remesas de nosotros, andan “chuleando” a extranjeros y algunos poquisimos profesionales que le pagan una mínima cuantía de CUC, 3) los cubanos que nunca ven en sus ojos moneda dura (Euro, CUC, dolar). Ya se puso a pensar como puede un cubano en Cuba vivir sin tener un CUC? Comprenda que la vida es solo una y nadie tiene derecho, como lo han hecho en Cuba, a exigirnos durante medio siglo, tanto sacrificio. Es que son ya 50 años con el mismo disco rallado, y que hemos logrado? Ya se dio una vuelta por La Habana y vió el estado de las casas del barrio? No me diga que no notó que parece que acabó de pasar una guerra !!! Y no me argumente por favor que la culpa la tiene el bloqueo (viví muchos años en Rusia y conozco de sobra lo ineficiente del sistema). Y tampoco que la educación y la salud es gratis!!!! Ahora, amigos, respondánme sinceramente: aceptarían ir a Cuba a trabajar por 15 Euros al mes con educación y salud gratis + obligado ser miembro de organizaciones de masas (CDR, FMC, CTC, MTT) lo que lleva a tener que participar en todas las manifestaciones que apoyan al Gobierno + nunca poder salir de la isla sin autorización y pagando el pasaporte más caro del mundo y permiso de salida + no poder leer libros no autorizados + no poder usar Internet + no poder nunca gritar ni manifestarte que estas en contra del Gobierno…. Si realmente creen que vale la pena vivir con tantas restricciones de libertad individual para poder sembrar el futuro luminoso de otros pueblos los invito a cambiar de vida con algún de los cubanos que entre miles están desesperados por salir de allí y tener una vida, sino más rica, por lo menos donde los intereses individuales de cada persona sean más respetados.