Si una nariz bastara para acabar con la Monarquía debería ser ésta


Cleopatra

Letizia Ortiz y su nariz y su barbilla operadas o los peligros de leer el Hola!
¡¡¡VIVA LA REPÚBLICA ESPAÑOLA!!!

 

¡Ay, cuánto echamos de menos a Cleopatra! ¿Qué quedaría del amor de Marco Antonio al ver llegar a su querida y aguerrida emperatriz con la nariz limada? Imperios perdidos, polvos nunca consumados, esclavos nunca esclavizados, tragedias de Shakespeare nunca creadas… si no hubiera habido una mujer con redaños para pasear por el mundo su nariz.
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CHINA NO ADMITE PROTESTAS o VIEJECITAS CONTRA EL IMPERIO DESPÓTICO


Fuente: La Repubblicahttp://www.repubblica.it/2008/08/olimpiadi/gallerie/varie-varie/anziane-protesta/1.html

Según cuenta el diario italiano La Repubblica de hoy, estas dos encantadoras y frágiles viejecitas han sido castigadas a un año en un campo de trabajo después de haber pedido permiso para protestar porque se las desaloje de sus casas. Lo irónico del asunto es que el gobierno chino, presumiendo de abrirse a los derechos humanos a la manera occidental, aseguró que permitiría protestas políticas y que abría una oficina donde todo chino con ganas de poner verde a su gobierno, hasta hace poco rojo, sólo debía hacer su solicitud. Los ingenuos que fueron a cumplir ese requisito han sido arrestados. Tengo curiosidad por saber qué tipo de trabajo forzado realizarán Wu Dianyuan y Wang Xiuying. Con la historia de estas vecinas se podría hacer una película sensacional sobre la vía acelerada de China hacia la modernidad.

Entretanto, el país sufre en los últimos meses terremotos de distinta intensidad y nadie explica en qué medida las obras faraónicas que se han realizado en el país en la última década tienen algo que ver.

fuente:

«Il giudice non ha avuto pietà. Non si è ammorbidito davanti ai volti rugosi di queste due vecchiette e le ha condannate a trascorrere un anno in un campo di lavoro per aver chiesto l’autorizzazione a manifestare durante i Giochi Olimpici. Motivo della protesta: la 79enne Wu Dianyuan, e la sua vicina, Wang Xiuying, 77 sono state sfrattate dalle loro case di Pechino»