LECCIONES DE CINE, Clases magistrales de grandes directores explicadas por ellos mismos. entrevistas a cargo de Laurent Tirard.


Wong Kar Wai, uno de los cineastas entrevistados por Tirard

Laurent Tirard, director de cine francés y periodista, conversa con 21 directores de cine de actualidad. Las entrevistas, realizadas en su mayoría a salto de mata cuando conseguía “detener” por poco tiempo a los cineastas en mitad de la promoción de alguna película, se atienen a un cuestionario, que luego publicó la revista Studio. Estas entrevistas tuvieron gran éxito y su publicación está más que justificada. Los temas que tratan tienen que ver con la posibilidad de dar clases de cine y qué destacarían si lo hicieran, el trabajo con los actores, la autoría respecto al guión, la colocación de la cámara y sus ángulos o si el público potencial determina qué soluciones dar a ciertas escenas. Claro está, que un director dijera lo contrario de otro no menos encumbrado sobre, por ejemplo, el uso del zoom o el uso de varias cámaras o la trascendencia del montaje, demuestra lo que todo artista sabe: que no hay formas fijas para transmitir lo que uno quiere comunicar y que es cómo asume cada uno la gramática del cine lo que acaba por configurar lo que llamamos autoría. Sidney Pollack, John Boorman y Claude Sautet exponen la vieja escuela de tipos “auténticos” que dan importancia a la dirección de autores, al tempo de los sentimientos y nada escurridizos, al contrario de Woody Allen o Almodóvar, los representantes del “talento a raudales” y defensores de romper las normas, que al final quizá no dicen nada que no hayan dicho ya muchas veces.

Como suele ocurrir en lo relativo al cine, el entusiasmo por el oficio es patrimonio de todos los cineastas –incluido el periodista Tirard- y se transmite ya sea en una simple mención a la entrada en el plató o en la realción con el operador. Pero fuera de estos rasgos comunes, y de que cada director tiene trucos e ideas que transmitir, los más interesantes resultan ser Pollack, porque afirma lo que intuimos de él, Oliver Stone por la mezcla de apasionada coherencia y de fe en que la personalidad no necesariamente queda subyugada por trabajar para grandes estudios; el siempre paradójico Lynch explica cómo la música le ayuda a crear la atmósfera, eje de su trabajo, y las ventajas que pudo obtener de la dolly. Godard se muestra adorablemente “patriarcal”. Y, sin embargo, creo que el lector va a disfrutar especialmente con lo que cuentan los tres asiáticos: el impávido Takeshi Kitano, el trasterrado John Woo y el enigmático Wong Kar-Wai nos regalan con una síntesis de su construcción como verdaderos autores y, lo que es mejor, lo hacen con un rigor natural, la entusiasta humildad del que disfruta buscando y un apunte de lo que cabe considerar realmente moderno.

Traducción de Gemma Andújar Paidós, Barcelona, 2003

María José Furió publicado en Lateral

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s