EL HOMBRE QUE PARECÍA NO QUERER NADA, antología de textos de Javier Marías


Javier Marías (Madrid, 1951)

¿Por qué una antología de Javier Marías ya? ¿Acaso sus libros están descatalogados? ¿Es un autor tan difícil que haya que realizar una exégesis para acercarlo al lector? Puede ser difícil entender la oportunidad editorial de una antología de un autor que no sólo está vivito y coleante, sino que puede publicar en cualquier momento una nueva novela que convertirá en antigua la selección de Elide Pittarello. Habrá que inclinarse por creer que la catedrática de Lengua y Literatura Española de la Universidad de Venecia, interesada en “las épocas de crisis, cuando la paradoja de la escritura envuelve también el lado en sombra de las cosas”, ha reconocido en Marías a uno de esos autores singulares que definen una época por lo mucho que se alejan de la escritura en boga, por la mirada muy personal y esquiva a la circunstancia histórica que desde el principio ha caracterizado su prosa. Debemos entender también que Marías, como cualquier autor, ha sucumbido al halago de verse “seleccionado y antologizado” de manera inteligente.

La introducción de Elide Pittarello propone cuatro partes, después de apuntar que una de las claves literarias de Marías, expresas en esa voz carismática que recrea pormenorizadamente los vaivenes de una mente seducida por su propio discurrir, es la de “ocuparse de inadaptados que se apartan del mundo porque rechazan el orden de sus necesidades. No admiten la fatalidad como fuerza ciega que gobierna el universo, ni ejercen la voluntad como principio racional que determina la conducta”. El hombre que parecía no querer nada recupera a aquel joven Marías que daba volantines en la calle, esperando el aplauso y unas monedas. El desparpajo de su Los dominios del lobo hace que lo añoremos un poco. Está también el rastreador de libros raros que habla de literatura y de fantasmas, de traducción y de los lugares del narrador, comunicando el amor a la literatura que convierten estas páginas en un diálogo con el lector curioso de estrategias y anécdotas. Y, por supuesto, están las páginas extraídas de sus tres novelas más conocidas que, leídas sucesivamente sin importar la trama general, dejan entender por qué vuelve La Habana, por qué una mujer muere junto a un hombre estupefacto, por qué Oxford y Shakespeare, y por qué también las confesiones y los secretos, por qué la indagación de ese hombre al margen de la circunstancia.

seleccionados y editados por Elide Pittarello. Espasa Calpe, Madrid, 1996, 461 páginas

María José Furió
Publicado en Lateral, 1996

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